En un movimiento diplomático de alto nivel, el canciller chino Wang Yi y su homóloga norcoreana Choe Son-hui se comprometieron este jueves a profundizar la «amistad» histórica entre ambas naciones. La visita, reportada por la agencia estatal KCNA, es la primera de este tipo desde 2019 y consolida el deshielo iniciado tras la cumbre Xi-Kim de septiembre de 2025.
Relaciones «Independientes» de la presión global
El mensaje enviado desde Pionyang es una clara señal de autonomía frente a la comunidad internacional:
- Compromiso Chino: Wang Yi aseguró que Pekín desarrollará sus vínculos con el régimen del Norte «independientemente de los cambios en la situación internacional», una referencia velada a las tensiones con Estados Unidos.
- Apertura Comercial: Tras seis años de aislamiento por la pandemia y sanciones, ambos países han reactivado rutas ferroviarias y vuelos comerciales, expandiendo un intercambio vital para la economía norcoreana.
El factor Trump y la sombra de una cumbre
La visita de Wang Yi ocurre en un momento de gran expectación diplomática:
- Expectativas de Diálogo: El presidente Donald Trump ha manifestado su intención de reunirse nuevamente con Kim Jong-un tras el fallido intento del año pasado.
- Escala en Pekín: Se especula que Trump podría aprovechar su visita oficial a China, prevista para mediados de mayo, para concretar una cumbre bilateral en la región.
- Estrategia de Pekín: Al fortalecer su relación con Pionyang justo ahora, China se asegura de mantener su rol como intermediario indispensable y garante de la estabilidad en la península coreana antes de que Washington retome las conversaciones.






