Fiscales de Miami concentran las indagatorias en la estructura financiera operada por el empresario colombiano Alex Saab; la Casa Blanca externó en privado sus preocupaciones sobre la solidez del proceso por narcoterrorismo radicado en Nueva York.
Miami, Florida. El sistema judicial federal de los Estados Unidos de América extendió el cerco procesal y financiero en contra de la cúpula política de la República Bolivariana de Venezuela. Reportes de inteligencia jurídica difundidos este martes por el diario norteamericano Miami Herald confirmaron que el Departamento de Justicia de la Unión Americana autorizó la apertura de una segunda carpeta de investigación criminal de carácter transnacional dirigida contra el depuesto gobernante sudamericano, Nicolás Maduro Moros.
El factor Alex Saab y el rastreo de lavado de dinero El nuevo expediente penal, radicado en los tribunales del Distrito Sur de Florida, centra sus líneas de investigación en las operaciones de blanqueo de capitales, ocultamiento de activos y transacciones financieras internacionales ilícitas. Las fiscalías estadounidenses han enfocado el desahogo de pruebas sobre la figura del empresario de origen colombiano y libanés, Alex Saab Morán, quien fungiera como ministro de Industrias y Producción Nacional del gobierno venezolano entre los años 2024 y 2026.
Saab Morán fue detenido el pasado 16 de mayo de 2026 tras ser deportado desde Caracas hacia el territorio estadounidense con la finalidad de comparecer ante las cortes de Florida por cargos de lavado de dinero y conspiración delictiva. Los fiscales federales adscritos al caso consideran que el exministro opera como el principal depositario de la información financiera y el presunto testaferro de la red de Nicolás Maduro, poseyendo las claves de contabilidad necesarias para demostrar el desvío de recursos públicos sustraídos de los programas de asistencia social y de distribución de alimentos de la nación caribeña.
Preocupaciones en Washington y reingeniería del caso La apertura de este segundo frente judicial en el sur de Florida coincide con las revelaciones de la cadena de noticias CBS News, la cual documentó que la Casa Blanca y los altos mandos del Departamento de Justicia expresaron en privado su seria preocupación ante la posibilidad de que los cargos originales radicados contra Maduro en el Distrito de Nueva York resultaran jurídicamente débiles o insuficientes. En Nueva York, el exmandatario afronta imputaciones por narcoterrorismo, conspiración de narcotráfico y posesión de armamento de alto poder, derivadas de su detención a inicios de enero de este año; sin embargo, los analistas de Washington detectaron una omisión crítica al no haberse integrado de forma sólida la vertiente de delitos financieros.
La nueva investigación de Miami, estructurada formalmente desde el pasado mes de marzo, se encuentra bajo el liderazgo técnico del fiscal Michael Berger, especialista en la persecución de redes criminales internacionales de cuello blanco. Para el desahogo de las auditorías forenses, la fiscalía norteamericana articuló un equipo interdisciplinario compuesto por agentes de la Oficina Federal de Investigación, analistas de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional y personal especializado de la sección de Investigación Criminal del Servicio de Impuestos Internos, el fisco estadounidense.
El proceso penal adquiere un matiz de alta complejidad geopolítica debido a los antecedentes del implicado. Alex Saab ya había sido procesado por cargos similares en Miami, quedando en libertad en el año 2023 durante la administración del presidente Joseph Biden como parte de un canje diplomático que involucró la liberación de una decena de prisioneros estadounidenses retenidos en Venezuela. Tras su retorno a Caracas, Saab fue incorporado al gabinete ministerial, posición que mantuvo hasta su reciente recaptura y traslado a los centros de reclusión de Florida durante el presente mes de mayo de 2026.









