Habitantes de Nahuatzen se manifestaron frente a la Fiscalía de Michoacán para demandar justicia por la incursión armada de 2017; acusan al exgobernador y a mandos de seguridad de ser los autores intelectuales de tortura y homicidios.
Habitantes de la comunidad de Arantepacua, municipio de Nahuatzen, realizaron una jornada de protestas en la capital de Michoacán para exigir el procesamiento penal del exgobernador Silvano Aureoles Conejo y del exmando policial Bernardo Corona. Los manifestantes señalan a ambos como responsables intelectuales de la represión ocurrida el 5 de abril de 2017, operativo en el que murieron cuatro personas y se documentaron casos de tortura, detenciones arbitrarias y agresiones a adultos mayores.
Acciones en la Fiscalía y Dependencias: Cerca de 400 comuneros arribaron a las oficinas de la Fiscalía General del Estado (FGE) a bordo de autobuses. Durante la movilización, un grupo de jóvenes con el rostro cubierto lanzó cohetones y explosivos caseros al estacionamiento de la dependencia. Frente a la institución, incendiaron un camión distribuidor de agua potable. Posteriormente, la marcha avanzó hacia las oficinas del Infonavit y la Secretaría de Educación del Estado, donde se registraron actos vandálicos, cristales rotos e incendios de vehículos comerciales adicionales.
Contexto del Reclamo: El Consejo Comunal de Arantepacua denunció que, tras nueve años de los hechos, el Poder Judicial y la Fiscalía de la administración perredista de Aureoles Conejo obstaculizaron las investigaciones para encubrir a los responsables. Los comuneros enfatizaron que la incursión de 2017 incluyó el allanamiento de viviendas y el maltrato sistemático a la población civil, por lo que exigen que la actual gestión estatal reactive las carpetas de investigación y garantice la reparación integral del daño.






