Saltar al contenido principal
Publicidad

En una respuesta directa a las amenazas emitidas por la Casa Blanca, el gobierno de Irán anunció que la reapertura del Estrecho de Ormuz está sujeta al pago de reparaciones por los daños sufridos durante el conflicto actual. Seyyed Mehdi Tabatabaei, subdirector de comunicaciones de la oficina de la presidencia iraní, propuso la creación de un «nuevo régimen legal» que permitiría cobrar estas indemnizaciones a través de tasas de tránsito impuestas a las embarcaciones que utilicen la vía marítima.

La propuesta surge en un momento de máxima tensión, luego de que el presidente Donald Trump amenazara con destruir la infraestructura eléctrica y los puentes de Irán si el paso no era liberado de inmediato. Tabatabaei desestimó las advertencias de Washington a través de sus redes sociales, calificando las declaraciones de Trump como «obscenidades y tonterías» producto de la «pura desesperación e ira» ante el bloqueo de una de las rutas comerciales más importantes del mundo.

Este planteamiento de un peaje de guerra para el tránsito internacional añade una capa de complejidad jurídica al conflicto, ya que Irán busca institucionalizar el control del estrecho como un mecanismo de recuperación económica. Mientras Estados Unidos exige la libre navegación sin condiciones, Teherán utiliza su posición geográfica para presionar por un acuerdo que no solo detenga los ataques, sino que obligue a la comunidad internacional a financiar la reconstrucción de los daños causados por la operación «Furia Épica».