Ante una Plaza de San Pedro colmada de fieles, el Papa León XIV pronunció este domingo su mensaje pascual y la bendición Urbi et Orbi, centrando su alocución en un enérgico rechazo a la violencia sistémica y un llamado a la pacificación. El Sumo Pontífice definió la resurrección como el triunfo del perdón sobre el instinto de venganza, instando a la humanidad a adoptar una disposición de bondad incluso hacia aquellos que han proferido ofensas.
El jerarca de la Iglesia Católica lanzó una exigencia directa a los actores del conflicto global, pidiendo que «quienes tienen armas en sus manos las abandonen» y que los líderes con capacidad de decisión elijan el camino de la paz sobre la confrontación. León XIV subrayó que la estabilidad internacional no puede ser impuesta mediante la fuerza o el deseo de dominación, sino que debe cimentarse exclusivamente a través del diálogo y la diplomacia. Durante la ceremonia, el cardenal Protodiácono, Dominique Mamberti, anunció la concesión de la indulgencia plenaria para los presentes y quienes siguieron la transmisión.
Para concluir el acto, y en un gesto de unidad multicultural, el Papa extendió sus deseos de una feliz Pascua en diez idiomas: italiano, francés, inglés, alemán, español, portugués, polaco, árabe, chino y latín. Con la solemne frase “Felix sit vobis Domini resurrectionis festivitas! Jesús resucitó, inter nos adstantis, laetitiam cum omnibus comunica”.






