El presidente de EE. UU. advierte que atacará plantas energéticas si no hay un acuerdo para reabrir el Estrecho de Ormuz antes del 6 de abril; el mercado petrolero se mantiene en alerta.
Desde Nueva York, el presidente Donald Trump endureció su postura frente a la crisis en el Golfo Pérsico al activar la cuenta regresiva final para una intervención militar a gran escala contra Irán.
A través de su red social, Truth Social, el mandatario estadounidense recordó que el plazo para alcanzar un acuerdo o reabrir el Estrecho de Ormuz vence este lunes, advirtiendo que de lo contrario iniciará una ofensiva contra las centrales eléctricas y plantas energéticas del país persa.
El ultimátum establece como fecha límite el 6 de abril a las 20:00 horas de Washington (00:00 GMT del 7 de abril). El cierre de esta vía marítima, por donde transita el 20% del crudo mundial, ha desestabilizado la economía global desde el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero. Aunque en días previos Trump sugirió la posibilidad de extender el margen de negociación, su mensaje de este sábado elimina cualquier ambigüedad, calificando la situación como una oportunidad para «hacerse con el petróleo» y «amasar una fortuna» tras una ofensiva de alta intensidad.
Pese a las amenazas de atacar «con dureza» en las próximas semanas, la administración Trump no ha presentado un plan concreto para la pacificación de la región o una estrategia logística para la reapertura segura de Ormuz. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con cautela un cronograma que parece conducir inevitablemente a una escalada de bombardeos sobre objetivos estratégicos iraníes.






