El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, propuso iniciar el proceso de privatización de las operaciones de seguridad aeroportuaria, actualmente gestionadas por la Administración de Seguridad del Transporte (TSA). La iniciativa tiene como objetivo principal la optimización de recursos y el ahorro de dinero público.
Impacto laboral y antecedentes
La TSA cuenta actualmente con una plantilla de aproximadamente 50,000 empleados federales, quienes se encargan de los controles de seguridad en la gran mayoría de los aeropuertos del país. Según documentos presupuestarios publicados este viernes, los aeropuertos que ya operan bajo programas de privatización han demostrado ser más económicos en comparación con las operaciones de control federales.






