Este sábado se activó formalmente el estado de emergencia en el condado de Orange, vecino de Los Ángeles, tras registrarse una peligrosa fuga de productos químicos al interior de una planta industrial en el sur de California.
El gobernador del estado, Gavin Newsom, emitió la proclamación de emergencia para instruir a la Oficina de Servicios de Emergencia de California (Cal OES) y a todas las agencias gubernamentales a desplegar apoyo inmediato a las comunidades afectadas, buscando proteger la seguridad pública y asistir de manera directa a los funcionarios locales en las labores de contención.
El incidente se originó la tarde del jueves en las instalaciones de la empresa GKN Aerospace, ubicada en la ciudad de Garden Grove. Desde ese momento, los bomberos han intentado sin éxito estabilizar un tanque que emite gases tóxicos de forma continua. Los equipos de respuesta trabajan a contrarreloj para enfriar la estructura, la cual está cargada con 7,000 galones de metacrilato de metilo, un compuesto líquido altamente volátil e inflamable utilizado en la fabricación de plásticos acrílicos.
Como medida preventiva ante el riesgo inminente, cerca de 40,000 residentes han sido evacuados en cinco ciudades aledañas. Las autoridades advirtieron que el contenedor corre peligro de explotar o sufrir un derrame masivo, lo que desencadenaría lo que los servicios de emergencia ya han calificado como un potencial «desastre ambiental» para la región.









