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A pesar de la campaña intensiva de bombardeos lanzada por Estados Unidos e Israel desde el 28 de febrero, nuevos informes de inteligencia obtenidos por CNN indican que las capacidades de ataque de Irán se mantienen en niveles alarmantes. El informe contradice las afirmaciones recientes de la Casa Blanca, que aseguraban una «diezmación» casi total del poderío militar iraní.

Resiliencia del arsenal iraní

Según las fuentes consultadas, el estado actual de las fuerzas persas es el siguiente:

  • Lanzadores de misiles: Aproximadamente el 50% permanecen intactos o han sido resguardados en una red de túneles y bases subterráneas («ciudades de misiles») que los hacen casi inmunes a los ataques aéreos convencionales.
  • Drones de ataque: Miles de unidades (estimadas también en un 50% de la capacidad pre-conflicto) siguen operativas, permitiendo a Teherán mantener una presión constante sobre las bases estadounidenses y el territorio israelí.
  • Defensa Costera: Un «gran porcentaje» de sus misiles de crucero antibuque no ha sido alcanzado, debido a que la campaña aérea inicial se centró en objetivos de mando, sitios nucleares y lanzadores de largo alcance, dejando las defensas del litoral mayormente funcionales.

El factor estratégico: El Estrecho de Ormuz

La supervivencia de estos activos costeros es crítica para el control del Estrecho de Ormuz. Según analistas militares, esto le otorga a Irán la capacidad de:

  1. Mantener el bloqueo: La presencia de misiles de crucero y botes rápidos de la Guardia Revolucionaria (IRGC) dificulta las operaciones de «escolta y apertura» que intentan las coaliciones occidentales.
  2. Disuasión económica: El riesgo de hundimiento de petroleros mantiene las primas de seguro en niveles prohibitivos, lo que en la práctica mantiene cerrada la vía comercial.

Desafíos para la Inteligencia

El informe subraya que muchas plataformas de lanzamiento no han sido destruidas, sino que han quedado inaccesibles debido a derrumbes en las entradas de los túneles provocados por las bombas «bunker buster». Sin embargo, se estima que los ingenieros iraníes podrían rehabilitar estos accesos en cuestión de semanas si cesan los ataques directos.