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La embarcación de propulsión nuclear, que no cruzará el Canal por sus dimensiones, encabeza el ejercicio «Mares del Sur 2026»; la visita refuerza la alianza estratégica tras las tensiones bilaterales de 2025.

El portaaviones de propulsión nuclear USS Nimitz se encuentra atracado en aguas abiertas de Panamá, marcando la primera visita de una embarcación de este tipo al país en más de 50 años. La nave, acompañada por el destructor USS Gridley, permanecerá en territorio panameño hasta el 2 de abril como parte de una gira que incluye maniobras conjuntas con las Armadas de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y otros países de la región.

Debido a su calado y dimensiones, el Nimitz no realizará el tránsito por el Canal de Panamá, sino que continuará su ruta hacia el Estrecho de Magallanes. El ministro de Seguridad de Panamá, Frank Ábrego, calificó la presencia de la flota estadounidense como un símbolo de respeto mutuo y compromiso con la estabilidad regional, destacando el buen estado de la relación histórica entre ambas naciones.

Este despliegue ocurre en un contexto de distensión, luego de que en 2025 el presidente Donald Trump sugiriera la posibilidad de retomar el control de la vía interoceánica alegando influencia comercial de China. Dichas tensiones disminuyeron este año tras un fallo judicial que anuló las concesiones portuarias a empresas de capital chino, consolidando la posición de Estados Unidos como el principal usuario del Canal, con el 70% de la carga que transita por la vía.