Las redes sociales se han inundado de imágenes impactantes que muestran el cielo de Australia teñido de un intenso rojo sangre. Este fenómeno, que muchos residentes describieron como «apocalíptico», tiene una explicación científica ligada a uno de los eventos climáticos más severos de las últimas décadas: el ciclón Narelle.
Ciclón Narelle: Un sistema tropical excepcional
El ciclón Narelle se consolidó en marzo de 2026 como un sistema de gran intensidad, alcanzando la categoría 5 antes de impactar como categoría 3 en diversas zonas. Su trayectoria fue inusual, recorriendo más de 5,500 km y afectando gravemente a localidades como Exmouth, donde los vientos y las inundaciones causaron daños estructurales severos.
¿Por qué el cielo cambia de color?
El color rojizo en la atmósfera, especialmente visible en zonas como Shark Bay, no es producto de un filtro, sino de una intensa tormenta de polvo levantada por los vientos del ciclón.
La explicación técnica se basa en la dispersión de la luz:
- Los vientos huracanados levantan toneladas de partículas de arena y polvo rico en óxido de hierro (típico del suelo australiano).
- Estas partículas suspendidas actúan como un filtro que retiene las longitudes de onda cortas (colores azules y violetas).
- Solo permiten el paso de la gama rojiza, creando una atmósfera extraña e irreconocible para quienes la experimentan.
Impacto y medidas de emergencia
La magnitud del sistema Narelle obligó a las autoridades a emitir alertas de emergencia, resultando en:
- Evacuaciones masivas: Cientos de personas fueron trasladadas desde comunidades remotas como Numbulwar.
- Cierre de infraestructura: Cancelación de vuelos y clausura de carreteras principales debido a la nula visibilidad.
- Afectaciones materiales: Cortes de energía y daños en servicios básicos en la región de Pilbara y Gascoyne.
Este evento ya es catalogado por expertos como uno de los hitos meteorológicos más memorables en la historia reciente de Australia Occidental.






