Este miércoles, Brasil marcó un hito en la industria de defensa al presentar el primer F-39E Gripen ensamblado en territorio nacional. Con este logro, la nación sudamericana se convierte en el primer país de Latinoamérica en fabricar un avión de combate supersónico, fortaleciendo su soberanía y capacidad de defensa aérea.
El proyecto, realizado en colaboración con la empresa sueca Saab, posiciona a Brasil en un grupo selecto de naciones con capacidad para producir tecnología militar de alto nivel, junto a potencias como Estados Unidos, Francia, Rusia, India y China. La fabricación del Gripen en suelo brasileño no solo representa un avance técnico, sino también un motor para la economía y la creación de empleos especializados en la región. Este avance consolida el liderazgo de Brasil en el sector aeroespacial y redefine el equilibrio tecnológico en el continente.






