Tras la difusión de una séptima misiva, fuentes del sistema penitenciario señalan que no hay elementos concluyentes para confirmar que Joaquín Guzmán Loera sea el autor de los documentos enviados a la Corte de Brooklyn.
La validez de la reciente serie de cartas atribuidas a Joaquín “El Chapo” Guzmán ha sido puesta bajo escrutinio por autoridades federales. Tras la recepción de una séptima misiva este miércoles en la Corte de Brooklyn, fuentes internas del sistema penitenciario y de investigación revelaron que se analiza si los documentos fueron realmente emitidos por el exlíder criminal desde la prisión de Colorado.
Verificación en curso: Según información obtenida por Pie de Nota, las primeras líneas de investigación sugieren que las cartas (caracterizadas por un inglés gramaticalmente deficiente y acusaciones directas contra el Gobierno de México) podrían no haber sido redactadas por Guzmán Loera. Hasta el momento, no existen peritajes caligráficos ni registros concluyentes que confirmen que el capo haya tenido acceso a los medios para enviar tal volumen de correspondencia (siete cartas en tres semanas).
Posible suplantación: Las autoridades federales analizan la procedencia de los documentos para determinar si se trata de una estrategia de terceros para influir en la narrativa pública o en el proceso judicial del sentenciado.
Impacto en el proceso: Este hallazgo ocurre días después de que el juez Brian Cogan desestimara las peticiones contenidas en las primeras cinco cartas, calificándolas de infundadas. De confirmarse que las cartas son apócrifas, la defensa de Guzmán y el sistema penitenciario de los Estados Unidos enfrentarían nuevos cuestionamientos sobre la seguridad y los protocolos de comunicación en la prisión de ADX Florence.








