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Tras el accidente que cobró la vida de dos pilotos, la terminal neoyorquina retomó operaciones bajo un esquema de emergencia; agentes del ICE refuerzan la seguridad ante el cierre parcial del gobierno estadounidense.

El aeropuerto LaGuardia, en Nueva York, reanudó sus operaciones este martes luego de permanecer cerrado por casi 24 horas tras el trágico choque entre un avión de Air Canada y un camión de bomberos. Sin embargo, la reapertura no ha significado un regreso a la normalidad para los viajeros, quienes enfrentan ahora una «tormenta perfecta» de retrasos y congestión.

A la investigación técnica de la NTSB sobre el accidente mortal se suma la crisis derivada del cierre parcial del Gobierno de Estados Unidos. La falta de presupuesto ha mermado el personal de seguridad rutinario, lo que obligó al despliegue extraordinario de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para apoyar en los puntos de inspección y control aeroportuario.

Las imágenes captadas en la terminal muestran largas filas y una saturación evidente en las áreas de embarque. Aunque las pistas ya están operativas, las autoridades aeroportuarias recomiendan a los pasajeros llegar con horas de anticipación, ya que la combinación entre el peritaje del siniestro y la falta de fondos federales mantiene a LaGuardia operando a su mínima capacidad administrativa.