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La Habana.— El barco insignia del Convoy Nuestra América arribó a La Habana tras cuatro días de navegación, con gran parte de la ayuda humanitaria recolectada en apoyo a la isla.

La embarcación, denominada “Granma 2.0”, arribó con 14 toneladas de alimentos y medicamentos, 73 paneles solares y una decena de bicicletas, en lo que representó el cierre de las principales actividades del convoy, que reunió a cientos de políticos y activistas desde el pasado miércoles.

Representantes del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos recibieron a los 32 tripulantes de 10 países.

El activista brasileño Thiago de Ávila e Silva Oliveira reconoció que la ayuda entregada resulta limitada frente a las necesidades del país, marcado por más de seis décadas de bloqueo.

La iniciativa incluyó encuentros con el presidente cubano  Miguel Díaz-Canel, así como visitas a hospitales y escuelas. Su objetivo era visibilizar la situación económica y energética de la isla, agravada recientemente por las restricciones petroleras de Washington.

Inspirado en la Flotilla Global Sumud que llevó ayuda a Gaza en 2025, el convoy busca expresar respaldo político a Cuba en medio de la crisis. Mientras el Gobierno cubano denuncia una “asfixia energética” derivada de las sanciones, consideradas por la ONU como contrarias al derecho internacional.