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La instalación de bronce del artista Erbosyn Meldibekov celebra la famosa «cadena humana» que salvó a un perro y a un voluntario en 2016; la obra invita a los transeúntes a unirse físicamente a la escultura.

Un acto de altruismo que dio la vuelta al mundo hace una década ha sido transformado en un ícono permanente de la bondad. Este domingo, en la ciudad de Almaty, Kazajistán, se inauguró una impresionante instalación de bronce sobre el río Gran Almatinka, dedicada a recordar el rescate de un perro callejero y los jóvenes que hicieron una cadena humana para salvarlo en junio de 2016.

La obra, creada por el reconocido artista Erbosyn Meldibekov por encargo de ForteBank, recrea el momento en que un grupo de desconocidos formó una cadena humana en el embalse de Sayran para sacar del agua al animal y al voluntario que había quedado atrapado en el empinado canal de hormigón. Aquel video del rescate alcanzó más de 15 millones de visualizaciones, convirtiéndose en un símbolo global de empatía.

Inaugurada formalmente el 22 de marzo de 2026, la escultura presenta figuras con los brazos entrelazados, pero deja una mano extendida hacia el espectador. Este diseño busca que los visitantes se tomen de la mano con las figuras de bronce, integrando a la ciudadanía en el mensaje de unidad y apoyo mutuo.

La instalación ya atrae a multitudes y ha recibido elogios internacionales por ser un recordatorio de que la «solidaridad cotidiana» es capaz de superar cualquier obstáculo. Para los habitantes de Almaty, el monumento no solo celebra un rescate animal, sino la capacidad de los seres humanos para coordinarse de forma espontánea ante una emergencia.