Desde la zona de impacto en Arad, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró que su ejército está «aplastando al enemigo» y exigió un cambio de régimen en Teherán para garantizar la seguridad mundial.
En una visita de alta tensión a la ciudad de Arad, al sur de Israel, el primer ministro Benjamín Netanyahu calificó al régimen de Irán como «la amenaza para el mundo entero». Tras el impacto de misiles iraníes que dejaron más de 60 heridos en la localidad, el mandatario israelí envió un mensaje contundente a la comunidad internacional: es momento de sumarse activamente a la ofensiva que Israel y Estados Unidos mantienen contra la nación persa.
Benjamín Netanyahu denunció que Irán ha cruzado todas las líneas rojas al atacar objetivos civiles y lugares sagrados para las tres religiones monoteístas en Jerusalén, incluyendo el Muro de las Lamentaciones y la Mezquita de Al Aqsa.
«Están poniendo a todo el mundo en su punto de mira e intentando chantajear al planeta entero»
sentenció el mandatario, vinculando los bombardeos con el bloqueo del Estrecho de Ormuz y el reciente ataque a la base británico-estadounidense en Diego García.
El primer ministro detalló las dos condiciones innegociables para lo que considera la victoria total. Primero, el desmantelamiento absoluto de los programas nucleares y de misiles de largo alcance de Irán. Segundo, forzar un cambio de gobierno mediante la movilización de la población iraní.
Por su parte, el ministro de Exteriores, Gideon Saar, respaldó las palabras del primer ministro al denunciar formalmente «crímenes de guerra» por parte de Teherán. Saar subrayó que los ataques de las últimas 24 horas han impactado exclusivamente en barrios civiles sin ninguna relevancia militar, buscando únicamente causar el mayor número de víctimas posibles. «Todas las víctimas, sin excepción, son civiles», manifestó el canciller, reforzando la narrativa de que Israel está librando una batalla por la supervivencia de la civilización.
Finalmente, Benjamín Netanyahu hizo un llamado directo a los líderes mundiales para que abandonen la «pasividad» y se alineen con la misión internacional solicitada por el presidente Donald Trump. Para el gobierno israelí, las últimas 48 horas son la prueba definitiva de que Irán posee la capacidad y la voluntad de alcanzar incluso el continente europeo con sus misiles, convirtiendo el conflicto regional en una emergencia de seguridad global.






