El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, endureció su retórica interna al declarar a través de Truth Social que, tras haber neutralizado la amenaza de Irán, el «mayor enemigo» de la nación es ahora el Partido Demócrata. Estas afirmaciones ocurren mientras el cierre parcial del gobierno supera ya el mes de duración, intensificando la parálisis administrativa en Washington.
En medio de la crisis presupuestaria, los legisladores demócratas exigen reducir el déficit de financiación del Departamento de Seguridad Nacional. Asimismo, mantienen su rechazo a las políticas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que permanece como el eje central de la estrategia migratoria de Trump.






