Saltar al contenido principal
Publicidad

En un movimiento estratégico para consolidar la seguridad energética, el presidente de los Estados Unidos y la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, acordaron una inversión conjunta de 40,000 millones de dólares. Este capital se destinará a la construcción de reactores nucleares de última generación en los estados de Tennessee y Alabama, fortaleciendo la infraestructura eléctrica norteamericana.

La declaración conjunta emitida este jueves se centra en el desarrollo de los llamados Pequeños Reactores Modulares (SMR), tecnología que será ejecutada por la empresa conjunta estadounidense-japonesa GE Vernova Hitachi. Además del rubro nuclear, ambos gobiernos anunciaron una inversión adicional de 33,000 millones de dólares para instalaciones de generación de energía a base de gas natural en Pennsylvania y Texas.

Los líderes señalaron que estos proyectos garantizan la seguridad nacional al acelerar el crecimiento económico bilateral, marcando el inicio de lo que calificaron como una «Nueva Edad de Oro de la Alianza Japón-Estados Unidos». Con este acuerdo, ambas naciones buscan reducir la dependencia de combustibles tradicionales y posicionarse a la vanguardia de la descarbonización industrial este 2026.