México.— Estados Unidos construye un nuevo tramo de muro fronterizo metálico, pintado de negro mate, diseñado para absorber mayor calor solar y dificultar la escalada de migrantes, en la zona de Santa Teresa, cerca de Ciudad Juárez.
La obra forma parte de un proyecto impulsado por el presidente Donald Trump, con una inversión estimada de 4 mil 500 millones de dólares. La construcción contempla alrededor de 230 millas de barrera fronteriza, incluyendo un tramo entre El Paso, Texas, y Ciudad Juárez, Chihuahua, una de las regiones con mayor flujo migratorio.
El plan se desarrolla en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), como parte del reforzamiento de la seguridad en la frontera.
Sin embargo, el religioso Javier Calvillo advirtió que estas medidas no detendrán la migración, ya que, pese al endurecimiento de políticas y barreras físicas, las personas seguirán intentando cruzar en busca de mejores condiciones de vida. Señaló que estas estrategias solo hacen el tránsito más peligroso y complejo.
Asimismo, alertó que el aumento de muros y controles podría elevar el riesgo para los migrantes, en una región que históricamente ha enfrentado alta presión migratoria en los alrededores de los cruces internacionales.






