Estambul. — El Gobierno turco advirtió que responderá a cualquier actitud hostil, luego de que las defensas aéreas de la OTAN interceptaran un misil balístico disparado desde Irán, cuyos restos cayeron en el sur del país sin causar víctimas ni daños.
Según el Ministerio de Defensa turco, el proyectil, que atravesó Irak y Siria antes de dirigirse al espacio aéreo turco, fue neutralizado por sistemas antiaéreos de la OTAN desplegados en el Mediterráneo oriental. Un fragmento cayó en el municipio de Dörtyol, en la provincia de Hatay.
El jefe de Información de la Presidencia, Burhanettin Duran, afirmó que Turquía “no dudará en defender su territorio y espacio aéreo” y actuará dentro del marco del derecho internacional, en coordinación con sus aliados de la OTAN.
El incidente marca el primero en suelo turco desde el inicio de los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado sábado, y las posteriores represalias de Teherán contra intereses estadounidenses en la región.
Tras el suceso, el ministro de Exteriores turco, Hakan Fidan, conversó telefónicamente con su homólogo iraní, Abás Araqchi, para instarlo a evitar acciones que amplíen el conflicto.
Aunque Defensa no precisó el objetivo del misil, la trayectoria descrita coincide con un posible ataque hacia la base aérea de Incirlik, principal punto de apoyo de la OTAN en Turquía y que alberga unidades estadounidenses.
Días antes, la Presidencia turca había desmentido versiones en redes sobre un supuesto ataque iraní contra esa instalación y reiterado que el país no es parte del conflicto.






