La división femenina de la UFC recibió con honores a Regina Tarín, quien mantuvo su invicto profesional tras superar un duro examen frente a Ernesta Kareckaité. La pelea, celebrada en las preliminares de la cartelera en México, destacó por la madurez táctica de la mexicana, quien supo gestionar la distancia y los intercambios ante una rival con mayor recorrido internacional. La decisión unánime de los jueces confirmó que el planteamiento de Tarín fue superior en volumen y precisión durante los tres asaltos.
Desde el inicio, Tarín utilizó las patadas para mantener a raya el jab de Kareckaité, buscando los momentos exactos para entrar con combinaciones de poder. Su mejor golpe del primer round fue un recto de derecha que impactó de lleno en el rostro de la lituana, demostrando que la mexicana no se dejaría intimidar por el escenario. La capacidad de Regina para salir de los amarres contra la reja fue fundamental para mantener la pelea en el terreno del «striking», donde se sintió más cómoda y efectiva.
En el segundo periodo, la ofensiva de Tarín se volvió más constante, utilizando una combinación de jab, volado y upper que comenzó a reflejarse en el rostro de su oponente. A pesar de recibir algunos impactos de vuelta, la mexicana mostró una movilidad lateral envidiable, evitando quedar atrapada en el juego de fuerza de Kareckaité. El dominio en el forcejeo contra la malla permitió a Regina desgastar la energía de la lituana, preparando el escenario para un asalto final cargado de adrenalina.
El último round fue un intercambio constante de metralla que puso a los aficionados de pie. Tarín logró un derribo momentáneo tras un amarre efectivo, y aunque la lituana recuperó la vertical, el control posicional siguió favoreciendo a la local. Incluso cuando recibió una patada directa a la mandíbula, la mexicana apenas se inmutó, respondiendo con una ráfaga de golpes que obligó a Kareckaité a retroceder. El cierre fue un despliegue de resistencia física por parte de ambas atletas.
Con el triunfo en la bolsa, Regina Tarín envió un mensaje claro a la organización: está lista para volver al octágono lo antes posible. La victoria representa la culminación de años de sacrificio y entrenamiento en el Performance Institute, consolidando su récord en 8-0. El abrazo final entre ambas competidoras selló una de las mejores contiendas de la noche, dejando a la afición mexicana satisfecha con el desempeño de su nueva representante en la máxima empresa de MMA.







