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La Habana. — El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel,  afirmó que Cuba no agrede ni amenaza, pero se defenderá “con determinación y firmeza frente a cualquier agresión terrorista y mercenaria” después del incidente ocurrido en aguas territoriales que dejó cuatro muertos y siete heridos.

El enfrentamiento se produjo el miércoles en la costa norte de Villa Clara, cuando una lancha rápida procedente de EE.UU. ingresó ilegalmente a aguas cubanas y fue interceptada por las Tropas Guardafronteras.

Según el Ministerio del Interior (Minint), la operación tenía “fines terroristas” y todos los integrantes de la embarcación eran cubanos residentes en EE.UU., muchos con antecedentes de actividad delictiva y violenta.

Durante la operación se incautaron fusiles de asalto, armas cortas, explosivos caseros, chalecos antibalas y uniformes de camuflaje. Además, se detuvo en tierra un cubano presuntamente enviado desde EE.UU. para coordinar la infiltración.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, recalcó que la defensa de las costas y la seguridad nacional es “un deber ineludible». 

Este hecho se da en un contexto de tensiones entre Washington y La Habana, marcado por el bloqueo petrolero impuesto por EE.UU., que la ONU ha señalado como contrario al derecho internacional y que agrava la crisis económica de la isla.