Washington. — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su gobierno evalúa “opciones muy contundentes” contra Irán, mientras la represión a las protestas antigubernamentales han dejado al menos más de 500 personas muertas, de acuerdo con organizaciones de derechos humanos.
La Agencia de Activistas de Derechos Humanos (HRANA) reportó que entre las víctimas se cuentan 490 manifestantes y 48 integrantes de las fuerzas de seguridad.
En paralelo, otras fuentes citadas por la BBC estiman que el número real podría ser aún mayor. Además, los arrestos desde el 28 de diciembre ascienden a 10 mil 675 personas, incluidos 160 menores de edad y 52 estudiantes.
Por ahora, se especula que Trump se reúna el martes con miembros de su gabinete y líderes militares para analizar posibles respuestas a la crisis, entre ellos el secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario de Defensa, Pete Hegseth; y el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine.
El viernes, el mandatario declaró que Estados Unidos “intervendría” si el gobierno iraní continuaba con la violencia, aunque aclaró que no implicaría tropas en tierra, sino “golpearlos muy, muy fuerte donde más les duele”.
Durante el fin de semana reiteró su postura y aseguró que autoridades iraníes desean negociar. “Quieren negociar porque están cansados de que EE.UU. los golpee”, sostuvo.
Desde Teherán, las advertencias no se hicieron esperar. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baagher Qalibaf, amenazó con represalias si Washington ataca:
“Todos los centros, bases y buques militares estadounidenses en la región serán objetivos legítimos”, declaró, aludiendo también a Israel, con quien Irán intercambió ataques el verano pasado.
Las protestas estallaron el 28 de diciembre tras el colapso del rial iraní, pero evolucionaron en llamados para poner fin al gobierno de la República Islámica instaurado tras la revolución de 1979.






