Este domingo, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, denunció que fuerzas militares rusas ejecutaron un ataque con dron directamente contra el área donde brigadas de emergencia laboraban en el rescate de sobrevivientes, tras el bombardeo perpetrado a inicios de semana contra una escuela subterránea en la región de Zaporiyia.
Al condenar la ofensiva, el mandatario alertó sobre la posibilidad de que continúen víctimas atrapadas bajo las estructuras colapsadas: «Lamentablemente, es posible que todavía haya más personas bajo los escombros. Es un acto de absoluto cinismo y brutalidad», reprochó el jefe de Estado al evidenciar la táctica dirigida hacia el personal humanitario.
De forma simultánea, Zelenski informó que durante la última noche se registraron incursiones aéreas masivas contra instalaciones de la red eléctrica en Dnipropetrovsk, lo que provocó la interrupción del suministro eléctrico para más de 600 mil personas tanto en la capital regional como en distritos circunvecinos. El líder ucraniano advirtió sobre un panorama complejo en la región oriental de Járkov, así como cortes generalizados del servicio en diversos puntos del país; mientras que en Zhitómir, los daños a la infraestructura dejaron sin servicio de calefacción a 140 complejos habitacionales.
De acuerdo con el balance operativo presentado por Kiev, las fuerzas rusas lanzaron en los últimos siete días 115 misiles de diversa tipología, cerca de mil 900 bombas aéreas guiadas y más de 3 mil drones de ataque, intensificando el asedio contra el sistema energético y los centros urbanos ucranianos de cara a la temporada invernal.















