El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó formalmente al Departamento de Justicia iniciar una investigación penal inmediata contra líderes del Partido Demócrata, a quienes acusó de incurrir en «extorsión al más alto nivel» mediante advertencias de juicios políticos y presuntas represalias legales contra funcionarios federales y simpatizantes republicanos.
A través de un pronunciamiento oficial, el mandatario denunció que la oposición legislativa mantiene una campaña de intimidación dirigida, entre otros, contra el fiscal general de los Estados Unidos y donantes clave del partido conservador: «Los demócratas andan amenazando a mucha gente con juicio político y muchas otras formas de castigo, a pesar de que admiten que no tienen motivos para hacerlo y que las víctimas de este proceso ilegal no han cometido actos punibles», sostuvo el gobernante, calificando las maniobras como una escalada de persecución jurídica y judicialización de la política.
Asimismo, Trump señaló de manera particular a la senadora por Michigan, Elissa Slotkin, acusándola de dirigir represalias contra las juventudes que respaldan los principios conservadores, e insistió en que los dirigentes opositores han remitido comunicaciones intimidatorias contra ciudadanos inocentes: «La pena de prisión debería aplicarse contra estos extorsionadores. Mediante copia de esta declaración, ordeno al Departamento de Justicia investigar este acto criminal de inmediato», sentenció el mandatario.
La instrucción presidencial marca un nuevo capítulo de confrontación institucional entre la Casa Blanca y los liderazgos demócratas en el Congreso, en momentos en que la administración federal intensifica sus señalamientos sobre presunto uso faccioso del aparato judicial.
















