La Secretaría de Hacienda redujo los estímulos fiscales para las gasolinas y recortó 38.8 por ciento el apoyo complementario al diésel, de acuerdo con el Acuerdo 166/2026, publicado en el Diario Oficial de la Federación. Los nuevos montos estarán vigentes del 7 al 13 de noviembre.
Para la gasolina regular, el estímulo bajó de 43.56 a 26.01 por ciento, equivalente a un apoyo de un peso con 74 centavos por litro, frente a los dos pesos con 91 centavos de la semana anterior. En la gasolina prémium, disminuyó de 45.45 a 24.51 por ciento: pasó de dos pesos con 57 centavos a un peso con 38 centavos por litro.
En el caso del diésel, el ajuste tiene una diferencia importante: Hacienda mantiene el estímulo principal en 100 por ciento, por lo que los consumidores continúan exentos de pagar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, conocido como IEPS. Lo que disminuyó fue el apoyo complementario, que pasó de 2.60 a 1.59 pesos por litro.

El diésel es un insumo fundamental para el transporte de mercancías y pasajeros, además de actividades como la construcción. Por ello, una reducción de los apoyos puede restar margen para amortiguar aumentos en los costos de operación y eventualmente generar presión sobre los precios de bienes y servicios.
Representantes del sector transportista han señalado que el combustible representa alrededor de 30 por ciento de sus costos operativos. Sin embargo, el recorte fiscal no implica por sí mismo un aumento inmediato y equivalente en el precio de venta al público, pues también influyen factores como los precios internacionales, el tipo de cambio y los márgenes de distribución.
El ajuste, por tanto, reduce el respaldo del gobierno a los combustibles, aunque mantiene la exención total del IEPS para el diésel.
















