Legisladores señalaron al mandatario por la pérdida de mil 200 millones de dólares y graves afectaciones a las cajas de jubilaciones.
Durante la segunda sesión del juicio político en el Congreso, diputados de Paraguay acusaron formalmente al presidente Santiago Peña de provocar la pérdida de cerca de mil 200 millones de dólares tras el colapso y liquidación de Ueno Bank, exigiendo que sea declarado culpable y calificándolo como «el desfalcador más grande de la historia» del país.
Al fundamentar la acusación legislativa, la diputada Rocío Vallejo denunció que la gestión del mandatario generó un quebranto financiero directo que derivó en «tres millones de perjudicados en un solo día», como consecuencia del proceso de resolución e intervención ordenado por el Banco Central del Paraguay contra la entidad bancaria.
La legisladora subrayó que el eje central del proceso reside en el desvío de recursos públicos y el daño patrimonial a los fondos previsionales del Estado, acusando al jefe de Estado de comprometer la estabilidad económica de cinco cajas jubilatorias, entre las que destaca el Instituto de Previsión Social (IPS), institución que administra los ahorros de la mayor parte de la fuerza laboral paraguaya.
Frente a los alegatos de los abogados del presidente, quienes desestimaron el procedimiento argumentando la nulidad del expediente acusatorio, la bancada promovente ratificó la procedencia del juicio: «Santiago Peña debe salir de este Congreso con la sanción política de ser el desfalcador más grande de la historia del Paraguay, y eso en un país serio es mal desempeño de funciones», sentenció Vallejo.














