El jefe de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento de Irán, Ebrahim Azizi, advirtió formalmente que Estados Unidos e Israel «pagarán un precio» muy alto por el conflicto armado abierto en la región, asegurando que las fuerzas armadas iraníes responderán de manera «decisiva e implacable» ante cualquier error de cálculo militar cometido por Washington o Tel Aviv.
El influyente legislador persa remarcó que las capacidades defensivas y balísticas de la República Islámica permanecen en estado de máxima alerta operativa, subrayando que las agresiones occidentales no quedarán sin represalias tácticas directas sobre los intereses estratégicos de ambas naciones en Medio Oriente. Las declaraciones de Azizi se producen en un escenario de creciente hostilidad y escalada retórica tras los intercambios armados recientes, la transferencia de sistemas militares pesados y la presión bélica en el estrecho de Ormuz y el Golfo Pérsico.
La advertencia desde el legislativo en Teherán busca consolidar la postura de disuasión del régimen frente a las sanciones económicas y los ataques selectivos, ratificando que el aparato de seguridad iraní no aceptará imposiciones diplomáticas bajo amenaza armada. La insistencia en una respuesta contundente refleja el endurecimiento del ala dura del parlamento iraní, en momentos en que los canales de mediación internacional enfrentan obstáculos para frenar una conflagración regional generalizada.














