Las gigantes tecnológicas Google, Meta y TikTok presentaron demandas formales contra el estado de California con el objetivo de frenar la entrada en vigor de la Ley 1709 de la Asamblea, una normativa pionera que prohíbe a las plataformas digitales ofrecer funciones consideradas adictivas a usuarios menores de 16 años. La legislación, promulgada el pasado 10 de septiembre por el gobernador demócrata Gavin Newsom, veta mecanismos populares como el desplazamiento infinito (infinite scroll), la reproducción automática (autoplay) y los sistemas de recomendaciones algorítmicas hacia adolescentes y niños, además de obligar a verificar la edad de los usuarios y crear una comisión estatal de supervisión.
A través de recursos judiciales interpuestos por separado —Meta, Google y YouTube en el Distrito Norte de California y TikTok en el Distrito Central—, las empresas argumentaron que la ley vulnera el derecho a la libertad de expresión garantizado por la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense. Asimismo, las compañías alegaron que la regulación choca con la Ley de Decencia en las Comunicaciones (CDA), norma federal que protege legalmente a las plataformas en línea frente a responsabilidades vinculadas a contenidos de terceros, mientras que Newsom defendió la medida subrayando que la protección de los menores frente a diseños que promueven el uso compulsivo debe priorizarse al mismo ritmo que avanza la innovación.
Esta ofensiva jurídica surge en medio de una intensa presión judicial sobre las grandes tecnológicas por el impacto de sus productos en la salud mental de niños y adolescentes. Tan solo en lo que va del año, jurados de Los Ángeles y Nuevo México han emitido fallos millonarios contra Meta y YouTube por el diseño de herramientas de consumo compulsivo y violaciones de privacidad, incluyendo sanciones recientes impuestas a la matriz de Facebook que superan los cientos de millones de dólares y que actualmente se encuentran en proceso de apelación ante los tribunales estadounidenses.














