Una investigación publicada por el diario estadounidense The New York Times y retomada por el diario británico The Guardian reveló que las integrantes de la agrupación de pop coreano NewJeans firmaron contratos con la empresa de entretenimiento Ador cuando eran menores de edad, en los que se establecieron cláusulas que restringían el descanso e incluían la cesión indefinida de sus voces para ser recreadas mediante tecnología de inteligencia artificial.
De acuerdo con el reporte, Minji, Hanni, Haerin, Hyein y Danielle (quien posteriormente dejó la formación) tenían entre 14 y 17 años al momento de rubricar convenios que omitieron las garantías previstas por las leyes de Corea del Sur para proteger a artistas jóvenes en materia de salud física, apoyo psicológico, educación y esparcimiento.
Los documentos establecieron el control total de la marca, imagen y voces hasta el año 2029, imponiendo jornadas exhaustivas sin pausas de descanso e impidiendo vínculos personales, factores que repercutieron negativamente en su desempeño escénico y vocal.
Las controversias derivaron en una confrontación legal en 2024 que permitió únicamente la rescisión del acuerdo de Danielle, quien enfrenta actualmente una demanda por una cifra multimillonaria por incumplimiento contractual.
Por su parte, las cuatro integrantes restantes acordaron ajustes contractuales y continuaron sus actividades artísticas como cuarteto bajo la denominación NJZ, manteniendo en reserva los nuevos términos laborales.














