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El magistrado Danilo Rojas Betancourth asumió este jueves la presidencia de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) de Colombia con un llamado directo a que cesen los «ataques desinformados» contra este mecanismo de justicia transicional, originado en el Acuerdo de Paz de 2016 con las FARC. Rojas, expresidente del Consejo de Estado y actual integrante de la Sección de Apelación de la entidad, liderará el organismo durante un periodo de dos años en relevo del magistrado Alejandro Ramelli, bajo el compromiso explícito de preservar la independencia e imparcialidad judicial ante un escenario político y social que definió como hostil.

La posesión de la nueva directiva coincide con una severa crisis operativa provocada por un recorte presupuestario de 170.000 millones de pesos (unos 52 millones de dólares) proyectado para 2027, reduciendo los fondos de la JEP de 821.803 millones a 651.803 millones de pesos (aproximadamente 202 millones de dólares). Frente a esta contracción financiera, Rojas confirmó medidas drásticas de contención que incluyen la entrega de la sede principal del tribunal, la rescisión del 85 % de los contratos por prestación de servicios vigentes, y una significativa reducción en los esquemas de seguridad asignados tanto a los jueces como a víctimas, testigos y comparecientes.

Pese a advertir que la merma de recursos compromete la capacidad operativa territorial y el cumplimiento a tiempo de las investigaciones contra los máximos responsables de crímenes de guerra, el presidente entrante aseguró que la JEP cumplirá su mandato con base en el criterio de «hacer más con menos». Rojas remarcó que, mientras quede un solo juez en funciones, el tribunal garantizará los derechos de las víctimas y la estricta aplicación de los compromisos constitucionales del proceso de paz en Colombia.