Efectivos del Ejército de Guatemala, en coordinación interinstitucional con el Ministerio Público (MP), la Policía Nacional Civil (PNC) y la Dirección General del Sistema Penitenciario (DGSP), desplegaron este jueves operativos conjuntos de seguridad física y control perimétrico en dos de los principales centros penitenciarios del país. Las intervenciones se concentraron en el Centro de Detención Preventiva «El Boquerón», localizado en Cuilapa (departamento de Santa Rosa), y en el Centro de Detención de Máxima Seguridad «Renovación I» (anteriormente conocido como El Infiernito), situado en Escuintla.
El despliegue de las fuerzas armadas y policiales tiene como propósito central blindar los accesos y alrededores de ambos recintos carcelarios para neutralizar posibles vulneraciones de seguridad, evitar fugas y frenar la coordinación de estructuras delictivas desde el interior hacia las zonas aledañas. Equipos combinados establecieron puestos de control vehicular, patrullajes a pie y perímetros de contención táctica en apoyo directo a las autoridades penitenciarias y fiscales encargadas de las inspecciones reglamentarias.
Los operativos en «El Boquerón» y «Renovación I» responden a las estrategias de contención de la criminalidad organizada y de las pandillas que operan en el sistema penitenciario guatemalteco. La presencia reforzada de tropas militares y agentes policiales busca asegurar el orden institucional en los sectores circundantes, garantizando el aislamiento de reclusos de alta peligrosidad y fortaleciendo las medidas preventivas frente a potenciales disturbios en los penales.














