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El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, calificó este miércoles de “real, grave y complejo” el severo desabasto de agua que atraviesa la isla. Durante su intervención en el programa radial Criterio Compartido, el mandatario reconoció que el problema responde a deficiencias estructurales acumuladas durante décadas, asociadas a redes de distribución obsoletas y a la imposibilidad de ejecutar las inversiones y mantenimientos requeridos.

Díaz-Canel señaló que las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos obstaculizan la importación de insumos, refacciones y equipamiento técnico para la infraestructura hídrica. Asimismo, enfatizó que la escasez de hidrocarburos limita la operatividad de los sistemas de abastecimiento, afectando de manera directa el suministro a la población en diversas regiones del país.

A la falta de recursos se suma la crisis del sistema eléctrico nacional, indispensable para el funcionamiento de las estaciones de bombeo. El gobernante explicó que los prolongados cortes de energía impiden mantener el flujo en la red, ya que no es posible distribuir el recurso sin una generación eléctrica constante, una situación que impacta con especial severidad a La Habana.

Finalmente, el mandatario insistió en que la resolución de esta contingencia requerirá tiempo y estrategias integrales, al descartar soluciones inmediatas ante el deterioro de las instalaciones y la restricción energética. La administración cubana mantiene el monitoreo de las zonas más afectadas mientras busca alternativas operativas para mitigar el impacto en los hogares.