Publicidad

El célebre cineasta italiano Tinto Brass, conocido internacionalmente por su emblemática y turbulenta película de culto Calígula, falleció este miércoles a los 93 años, según confirmó su propia familia a la agencia de noticias ANSA. El director, que residió sus últimos años en la campiña romana junto a su esposa Caterina Varzi, solía definirse a sí mismo como el realizador más censurado de todos los tiempos debido al contenido provocador y provocativo de sus obras.

Nacido en Milán en 1933 bajo el nombre de Giovanni Brass, heredó de su abuelo el apodo «Tinto» en honor al pintor Tintoretto por su temprana habilidad para el dibujo. Tras dar sus primeros pasos profesionales en los círculos de la Cinémathèque de París durante el auge de la Nouvelle Vague, asistió al maestro neorrealista Roberto Rossellini en producciones históricas antes de iniciar su propio camino cinematográfico en la década de 1960.

Durante sus primeros años, Brass exploró el cine de vanguardia y experimental, logrando atraer a estrellas de renombre internacional como Helen Mirren y Vanessa Redgrave para protagonizar sus proyectos. Con el paso del tiempo, consolidó un estilo cinematográfico de marcado carácter hedonista, libertario y transgresor que desafió constantemente los límites de la censura oficial y los convencionalismos morales de la época.

Las producciones de Brass generaron intensos debates sociales y judiciales a lo largo de las décadas, convirtiéndolo en una figura tan polémica como influyente dentro de la cultura cinematográfica europea. Su pasión inquebrantable por el montaje lo acompañó hasta el final de su vida en su residencia romana, cerrando un capítulo irrepetible de la historia del cine erótico y de autor.