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La Policía Nacional de Filipinas (PNP) confirmó que el análisis forense preliminar de los dispositivos electrónicos incautados en la residencia de Thomas Markle Sr., padre de Meghan Markle, en Cebú, reveló la presencia de material de abuso y explotación sexual infantil. Los equipos fueron entregados a las autoridades a finales de octubre por el hijo del propietario y su revisión fue autorizada por un juez local.

Durante una conferencia de prensa, el general Wilson Asueta detalló que los archivos multimedia incautados muestran a menores de edad de origen asiático junto a adultos, aunque aclaró que hasta el momento no se han identificado ciudadanos de nacionalidad filipina. Entre los aparatos bajo análisis se encuentran nueve teléfonos móviles, tres tarjetas SD, cinco discos duros y una cámara.

Las autoridades policiales indicaron que la investigación continúa abierta a la espera de peritajes más exhaustivos, mientras que el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y corporaciones de Estados Unidos colaboran de manera paralela en las pesquisas. De reunirse los elementos probatorios suficientes, la fiscalía presentará cargos formales por delitos de explotación sexual infantil en línea.

Por su parte, Thomas Markle Jr. declaró previamente a medios británicos haber encontrado miles de archivos comprometedores en cajas abandonadas por su padre. Tras conocerse la situación, la duquesa de Sussex emitió un comunicado en el que señaló que tenía conocimiento de acusaciones similares desde 2018, razón por la cual decidió romper todo vínculo familiar y restringir el contacto con sus hijos.