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El líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, afirmó este miércoles que es un error de cálculo considerar que las alternancias partidistas en Estados Unidos puedan poner fin a las agresiones contra la República Islámica. Durante el discurso emitido en el marco del 47 aniversario de la toma de la embajada estadounidense en Teherán, la autoridad desestimó que los recientes comicios de medio mandato, donde el partido demócrata arrebató el control de las cámaras a Donald Trump, modifiquen la línea diplomática de Washington.

El dirigente iraní sostuvo que el verdadero objetivo de la potencia norteamericana es obtener la capitulación incondicional de Teherán, por lo que advirtió que cualquier concesión o postura de sometimiento solo provocará nuevas demandas y enfrentamientos militares. A la par, remarcó que el poderío militar y la hegemonía global de Estados Unidos enfrentan un declive irreversible que acelera su desgaste estratégico e institucional en el escenario internacional.

Al referirse a las hostilidades iniciadas el pasado 28 de febrero, Jameneí aseveró que los acontecimientos en el estrecho de Ormuz rompieron el mito de la invencibilidad norteamericana y evidenciaron la incapacidad de Washington para resguardar a sus gobiernos aliados en la región. En ese sentido, recordó que Teherán ha dirigido ataques contra instalaciones de Estados árabes que albergaban bases militares estadounidenses como respuesta al conflicto armado.

Finalmente, la jefatura de Estado iraní ratificó la necesidad de mantener el principio de «un Irán cada vez más fuerte» como eje prioritario de la política de seguridad nacional. Jameneí concluyó que el desarrollo continuo de la capacidad defensiva y la disuasión militar absoluta constituyen la única garantía viable para proteger la soberanía y responder a los desafueros exteriores.