El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó al gobernador republicano de Texas, Greg Abbott, tras su derrota electoral frente a la demócrata Gina Hinojosa. Mediante una publicación en la plataforma Truth Social, el mandatario federal lo acusó de haberse transformado en un “RINO” —siglas en inglés de republicano solo de nombre— y afirmó que ese supuesto giro político precipitó su salida del cargo.
“Si Greg Abbott, el gobernador de Texas, no se hubiera convertido en un RINO en los últimos seis meses de su vida política, no habría perdido”, escribió Trump, añadiendo que su desempeño no fue favorable tras apartarse de su línea original, aunque omitió detallar cuáles decisiones o posturas específicas motivaron tal descalificación.
La crítica contrasta con el respaldo explícito que el propio jefe de la Casa Blanca había otorgado al mandatario estatal meses atrás. En febrero de 2026, Trump le reiteró un apoyo total y lo calificó como un líder firme; previamente, en noviembre de 2025, lo elogió públicamente por su participación en el rediseño del mapa de distritos legislativos destinado a blindar la presencia conservadora.
Abbott, quien gobernaba el estado desde 2015, se había consolidado como un referente nacional del ala conservadora gracias a sus políticas de seguridad fronteriza, estrechamente alineadas con la agenda presidencial. Este giro en el discurso oficial evidencia el distanciamiento y los reproches internos desatados tras el revés electoral en un bastión tradicionalmente republicano.














