El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció el avance demócrata en las elecciones de medio mandato y aseguró que está dispuesto a trabajar con la nueva mayoría del Congreso. Sin embargo, atribuyó el retroceso republicano a que su nombre no apareció en las boletas electorales.
“Yo no estaba en la boleta electoral y, si lo hubiera estado, habríamos ganado por una victoria aplastante”, escribió en su plataforma Truth Social.

En una entrevista con dos reporteros de The New York Times, el mandatario anticipó una victoria demócrata y manifestó que aceptará los resultados y buscará acuerdos con la oposición. La declaración contrasta con la estrategia que mantuvo durante la campaña, cuando presentó estos comicios como un plebiscito sobre su gobierno e insistió a los votantes en que acudieran a las urnas como si su nombre estuviera en las papeletas.
La disposición al diálogo, no obstante, tiene límites. En otra entrevista, con CBS News, Trump anticipó que podría convertirse en el “señor veto” para bloquear iniciativas demócratas si la oposición controla el Congreso.
Los resultados parciales daban a los demócratas 48 escaños en el Senado frente a 38 republicanos, mientras las proyecciones les atribuían la mayoría en la Cámara de Representantes, con 145 posiciones frente a 92. De confirmarse, Hakeem Jeffries podría presidir ese órgano y encabezar la supervisión legislativa de la administración.
Así, Trump pasa de pedir que los comicios fueran un respaldo a su liderazgo a explicar el resultado por su ausencia en las boletas, mientras anticipa una nueva etapa de negociación y confrontación con el Congreso.













