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El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, puso en marcha este martes la campaña militar y policial denominada «Esparta», un despliegue operativo de gran envergadura diseñado para combatir a las organizaciones narcoterroristas y recuperar el control territorial en el departamento de Norte de Santander, en la frontera con Venezuela. El anuncio se dio durante un consejo extraordinario de seguridad celebrado en Cúcuta, principal paso fronterizo binacional que en las últimas semanas ha enfrentado una escalada de homicidios y violencia criminal, entre ellos el asesinato del exsecretario de Gobierno local, Miguel Castellanos, ocurrido el pasado 26 de octubre.

El mandatario ordenó a los mandos de las fuerzas armadas y policiales recuperar la iniciativa táctica en el Catatumbo, priorizando la persecución, captura o neutralización de los cabecillas de redes armadas como el ELN y el Frente 33 de las disidencias de las FARC, estructuras que sostienen disputas armadas por el dominio de corredores estratégicos y rentas del narcotráfico. De la Espriella subrayó que la operación busca desmantelar sus fuentes de financiamiento ilícito y restablecer de forma definitiva la presencia y autoridad del Estado colombiano en el noreste del país.

Por su parte, el ministro de Defensa, Jorge Mora, detalló que la ofensiva involucra inicialmente a 1.200 efectivos del Ejército y la Policía Nacional, a los que se sumará en breve un contingente de la Infantería de Marina equipado para reforzar el control fluvial en los afluentes de la región. Asimismo, la estrategia incorpora tecnología y equipos antidrones frente al uso de estos dispositivos por bandas criminales, además de la puesta en marcha del Bloque Operacional de Seguridad Urbana (Bosur), unidad enfocada en desarticular redes delictivas de alto impacto en el perímetro urbano de Cúcuta.