La plataforma de intercambio de criptoactivos Binance reveló los detalles técnicos del mayor ciberataque en la historia del ecosistema cripto, perpetrado el pasado 29 de octubre, confirmando que uno de sus ingenieros fue engañado por piratas informáticos mediante una entrevista de trabajo falsa para descargar un malware, acción que facilitó la sustracción de más de 6 mil millones de dólares en activos digitales.
Pese a la magnitud sin precedentes del incidente, la compañía informó que ya restituyó el 98 por ciento de los saldos afectados recurriendo a sus reservas de capital propio, mientras que el 2 % remanente corresponde a criptodivisas de baja liquidez y alta escasez en el mercado. Adicionalmente, se logró el congelamiento de aproximadamente 2 mil 850 millones de dólares de los recursos sustraídos, inhabilitando su canje o liquidación por parte de los agresores.
El esquema de infiltración se extendió por más de cuatro meses. De acuerdo con la empresa, la primera fase inició en junio, cuando los cibercriminales indujeron a un técnico a instalar una versión manipulada del gestor de paquetes de desarrollo Homebrew. Aunque los protocolos defensivos neutralizaron el archivo dañino en primera instancia, los atacantes lograron extraer credenciales y datos confidenciales del personal operativo.
Posteriormente, en septiembre, los piratas contactaron a un segundo colaborador a través de una red profesional de empleo; bajo la fachada de un proceso de reclutamiento, lograron que ejecutara un software malicioso de alta sofisticación que les garantizó enlace directo con la red interna. El 20 de octubre, los atacantes combinaron este acceso con una herramienta interna de inteligencia artificial (IA) para comprometer el software utilizado por otros dos desarrolladores, hasta que finalmente, el 29 de octubre, detonaron la rutina automatizada que vació las bóvedas virtuales.
Investigaciones encabezadas por el Buró Federal de Investigaciones (FBI) vincularon directamente la autoría del ataque con ciberdivisiones militares del régimen de Corea del Norte. Ante las conclusiones de la agencia estadounidense, el gobierno de Pionyang rechazó los señalamientos a través de la hermana del mandatario Kim Jong-un, quien calificó las acusaciones de «retórica absurda».













