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El Papa León XIV se reporta en buena salud y listo para iniciar este viernes una gira de 12 días por Uruguay, Argentina y Perú, a menos de un mes de haberse sometido a una cirugía por cáncer de pulmón. Portavoces de la Santa Sede confirmaron este martes que el pontífice de 71 años no requerirá precauciones médicas adicionales a las habituales durante el trayecto, desestimando ajustes en la agenda tras la intervención quirúrgica del pasado 13 de octubre en la que se le extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho.

La gira, programada del 6 al 17 de noviembre, perfila un itinerario de alta exigencia que abarca más de 31 mil kilómetros, visitas a 10 ciudades, 12 vuelos y la entrega de 36 discursos. Entre las paradas agendadas destaca la ciudad de Cuzco, en Perú, ubicada a más de 3 mil 300 metros sobre el nivel del mar, donde los visitantes suelen enfrentar complicaciones por la altitud. Pese a las dudas iniciales sobre su estado físico, el equipo médico del pontífice avaló el trayecto al confirmar que el tejido canceroso estaba localizado y no requiere tratamientos complementarios.

El portavoz vaticano, Matteo Bruni, aclaró que la operación del pontífice —quien asumió el cargo en mayo de 2025— responde a un cuadro del cual se proyecta una recuperación plena y no a una afección permanente. Asimismo, precisó que la comitiva de salud que acompañará al Papa mantendrá su estructura estándar con médicos, enfermeras y ambulancias de apoyo, sin montar un operativo especial. Por su parte, la responsable de comunicación del Vaticano, María Montserrat Alvarado, destacó la resistencia del Pontífice de origen estadounidense-peruano y la certeza del equipo médico.

Especialistas médicos señalaron que la autorización para volar a pocas semanas de la cirugía demuestra un riesgo mínimo de complicaciones, con una adecuada expansión pulmonar y un proceso de cicatrización sin infección. No obstante, las recientes complicaciones de salud del pontífice han generado atención sobre la evolución de su gestión, luego de que el canciller vaticano, Paul Gallagher, reconociera que este cuadro clínico modifica la percepción pública y las dinámicas en torno a la salud de León XIV en el Vaticano.