El Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito de Estados Unidos desestimó este viernes una solicitud de emergencia interpuesta por el Departamento de Justicia del gobierno del presidente Donald Trump, la cual pretendía obligar al estado de California a separar hasta 20 mil votos emitidos por correo para someter a revisión la ciudadanía de los electores.
Mediante una votación mayoritaria de dos contra uno, el panel de magistrados ratificó la sentencia emitida previamente por el juez de distrito David Carter, determinando que la Constitución otorga a los estados la potestad sobre los procedimientos comiciales y que cualquier modificación debe plantearse ante el Congreso y no a través del poder judicial.
El dictamen judicial argumentó que la petición del Ejecutivo vulneraba la autonomía estatal y ponía en peligro el derecho fundamental al voto de miles de ciudadanos a partir de listados susceptibles de fallas técnicas o imprecisiones.
El diferendo legal, impulsado conjuntamente por el Departamento de Justicia y el Departamento de Seguridad Nacional, generó una fuerte confrontación con la administración del gobernador de California, Gavin Newsom, quien ordenó el despliegue de abogados y observadores en casillas para resguardar la legalidad de los sufragios ante los amagos federales de colocar agentes en centros de votación en pleno desarrollo del voto anticipado.














