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La Universidad de Cornell determinó este jueves que las denuncias por agresiones y delitos sexuales cometidos al interior de sus campus serán derivadas de manera predeterminada a la Policía estatal de Nueva York. 

La medida responde a una instrucción directa emitida por la gobernadora de la entidad, Kathy Hochul, luego de las severas críticas institucionales y los señalamientos de omisión que enfrenta la casa de estudios por el manejo de una supuesta violación tumultuaria cometida en 2024 en una casa de fraternidad contra una alumna identificada con el seudónimo judicial de Jane Doe.

El acuerdo interinstitucional retira la exclusividad de estas pesquisas al cuerpo de seguridad interno de la universidad y garantiza que las indagatorias de orden penal se lleven a cabo de forma externa e independiente, respetando la decisión de las víctimas de proceder ante la justicia. 

A la par de la pesquisa criminal encabezada por la fiscal general de Nueva York, Letitia James, el claustro de profesores de la institución inició un proceso de votación de censura simbólica dirigido a reprobar la actuación de la administración universitaria y de su rector, Michael Kotlikoff.