Tras el devastador choque de trenes en la estación de Urda, en la provincia de Toledo, que ha cobrado la vida de al menos 68 personas, diversas autoridades nacionales e internacionales han manifestado su profunda consternación. Felipe VI, rey de España, lamentó el terrible suceso y transmitió su pésame y cariño a los familiares de las víctimas, al tiempo que reconoció la labor de la Unidad Militar de Emergencias y de todos los servicios desplegados en el lugar de los hechos.
La casa real española había publicado previamente un mensaje en la red social X en el que destacó su conmoción y profunda preocupación por el accidente ferroviario, enviando además su cariño directo a los heridos y a todas las personas afectadas por esta repentina y grave emergencia en las vías de la región central.
Como muestra de respeto y luto ante la gravedad de la tragedia que enluta al país, los miembros de la oposición, salvo el partido de extrema derecha Vox, junto con diversos agentes sociales y representantes políticos, decidieron cancelar sus agendas institucionales de la jornada.
La tragedia también generó una amplia ola de reacciones en la comunidad internacional y en los organismos europeos. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que Europa acompaña en el dolor a las familias, y el secretario general del Consejo de Europa, Alain Berset, externó su profundo pesar por los hechos ocurridos en territorio español.
A las muestras de apoyo se sumaron diversos jefes de gobierno y líderes mundiales de diferentes regiones. El presidente francés, Emmanuel Macron, y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, enviaron mensajes de cercanía al pueblo español, mientras que el primer ministro británico, Andy Burnham, dedicó las primeras palabras de su intervención parlamentaria al devastador suceso. Desde América Latina, los gobiernos de Argentina y Chile también expresaron su profundo pesar y su absoluta solidaridad con España en este difícil momento.













