El Salvador dio inicio formal este martes al período de campaña para las elecciones presidenciales programadas para el 28 de febrero de 2027, en un escenario atípico donde ninguno de los aspirantes ha concretado aún su inscripción ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE).
La legislación salvadoreña autoriza la difusión de propaganda proselitista exactamente cuatro meses antes de los comicios; sin embargo, aunque el plazo legal de registro de candidaturas comenzó el 1 de octubre y concluye el próximo 19 de noviembre, las fuerzas políticas todavía no acuden ante la autoridad electoral para formalizar a sus abanderados.
En la contienda destaca la postulación del mandatario Nayib Bukele por el partido oficialista Nuevas Ideas, quien se perfila como favorito para obtener un tercer mandato consecutivo tras una reforma constitucional aprobada por el Congreso en julio de 2025. Dicha enmienda suprimió la segunda vuelta electoral y elevó el período de gobierno de cinco a seis años.
Entre la oposición figuran la exdiputada Maytee Iraheta por la derechista Arena y el médico Rafael Aguirre por el FMLN de izquierda, en un proceso donde más de 6.5 millones de salvadoreños, incluidos cerca de un millón residentes en el extranjero, están convocados a renovar la Presidencia, el Congreso y las alcaldías locales.












