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El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se posicionó a la cabeza de las elecciones generales de Israel con una proyección de 23 escaños al frente de su partido, lo que representa nueve curules menos respecto a los comicios legislativos de 2022.

 No obstante, los primeros sondeos a pie de urna difundidos por los principales canales de televisión del país (11, 12 y 13) indican que su coalición no alcanza la mayoría parlamentaria para formar gobierno, al ser superada por el bloque opositor por una diferencia de entre dos y tres escaños.

El panorama electoral perfila un nuevo escenario de bloqueo político en la Knéset para la conformación del próximo Ejecutivo. Mientras las autoridades electorales avanzan en el conteo oficial de los sufragios, los resultados preliminares marcan un retroceso para el bloque gubernamental de Netanyahu y abren la puerta a intensas negociaciones entre las fuerzas opositoras y partidos bisagra para intentar articular una mayoría gobernante.