Varias comunas de la capital de Chile amanecieron bajo alerta roja debido a las intensas precipitaciones registradas durante la madrugada, las cuales provocaron inundaciones generalizadas, cortes viales, deslizamientos de tierra y la formación inusual de un tornado en la región central del país. El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) decretó el máximo nivel de emergencia ante los temporales y tormentas eléctricas que azotaron Santiago.
El presidente chileno, José Antonio Kast, señaló a través de sus redes sociales que el país continúa enfrentando un fenómeno climático extremo agravado por el calentamiento de los océanos vinculado al fenómeno de El Niño. Organismos internacionales estiman que este ciclo alcanzará su intensidad máxima hacia diciembre, lo que anticipa un periodo prolongado de lluvias atípicas, vientos severos y olas de calor durante el verano austral.
El balance preliminar emitido por el Senapred confirmó daños estructurales en al menos una veintena de viviendas de la capital, además de nueve personas evacuadas y 59 ciudadanos resguardados en albergues temporales, lo que motivó la suspensión preventiva de actividades escolares en diversos sectores de la región Metropolitana. En paralelo, los equipos de emergencia cuantifican los estragos en la comuna de Requínoa, donde el paso de un tornado con ráfagas superiores a los 200 kilómetros por hora dejó más de 130 hogares afectados y una persona mayor lesionada.
Ante este panorama, la Dirección Meteorológica de Chile emitió nuevas advertencias sobre la persistencia de tormentas eléctricas, vientos moderados y nevadas en buena parte del territorio nacional para los próximos días. Las autoridades locales reiteraron que se mantendrán desplegadas en terreno para coordinar las labores de asistencia y monitorear la evolución de los sistemas meteorológicos.












