La sesión de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) registró un tenso enfrentamiento diplomático entre el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, y el embajador de Estados Unidos ante el organismo, Mike Waltz, durante el debate anual sobre el embargo económico contra la isla.
El altercado escaló cuando el representante estadounidense arremetió en su intervención contra la figura de Fidel Castro y el sistema político cubano, al señalar que la administración histórica del país envió a minorías y disidentes a campos de concentración. En respuesta, la delegación de La Habana interrumpió la alocución mediante golpes en los escaños y gritos dirigidos a la tribuna.
Ante la escalada de descalificaciones cruzadas y la interrupción del orden en el recinto, el presidente de la Asamblea General, Khalilur Rahman, intervino para frenar las protestas y amenazó con suspender formalmente la sesión antes de conceder la palabra al diplomático cubano.
Al tomar el micrófono, Rodríguez Parrilla acusó a la delegación norteamericana de mentir descaradamente y atentar contra la dignidad del pueblo cubano. La confrontación se enmarca en la discusión de la resolución no vinculante que Cuba presenta anualmente desde 1992 para exigir el fin de las sanciones comerciales dictadas por Estados Unidos.












