Israel abrió este martes los centros de votación a las 7:00 hora local (5:00 GMT) en una jornada electoral decisiva para elegir al próximo gobierno. Se trata de las primeras elecciones generales celebradas desde los ataques perpetrados por Hamás en octubre de 2023, en un contexto marcado por la violencia y la incertidumbre política.
El primer ministro, Benjamín Netanyahu, quien busca la reelección mientras se ubica segundo en la mayoría de los sondeos, acudió a emitir su sufragio por la mañana en Jerusalén Oeste junto a su esposa, Sara. «¡Vayan a votar!», exhortó el mandatario a la ciudadanía tras depositar su papeleta.
En la misma jornada votó el presidente israelí, Isaac Herzog, en el barrio de Rehavia, expresando sus mejores deseos para el futuro del país en este proceso clave. Por su parte, el líder opositor Gadi Eisenkot, al frente del partido Yashar y favorito según las encuestas, comenzó la jornada visitando las comunidades cercanas a la Franja de Gaza antes de votar, haciendo un llamado al cambio político.
Un total de 7 millones 332 mil ciudadanos están convocados a las urnas en los 12 mil 018 colegios habilitados en todo el país y en los asentamientos de Cisjordania ocupada. Aunque participan 38 formaciones, las proyecciones indican que solo 11 superarán el umbral del 3,25 % necesario para ingresar al parlamento, anticipando un escenario estrecho donde ningún bloque obtendría mayoría sin pactar con las fuerzas árabes.












